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LAS CONDICIONES DE LA COSECHA, CENTRO DEL DEBATE EN EXPOAGRO
Un grupo de "gringos" auténticos conversaba en el stand de Mainero, tradicional fábrica de maquinaria. Provenían de diferentes regiones pero tenían una misma preocupación. "¿Vos tenés piso?", se preguntaban. Tener piso es poder entrar a los campos saturados de lluvia para poder cosechar. La mayor parte de la pampa sigue embarrada: los granos están ahí, pero se hace difícil recolectarlos.
   
Un grupo de "gringos" auténticos conversaba en el stand de Mainero, tradicional fábrica de maquinaria. Provenían de diferentes regiones pero tenían una misma preocupación. "¿Vos tenés piso?", se preguntaban. Tener piso es poder entrar a los campos saturados de lluvia para poder cosechar. La mayor parte de la pampa sigue embarrada: los granos están ahí, pero se hace difícil recolectarlos.
Poder cosechar es lo que desvela hoy horas a los chacareros, tema obligado de conversación en una Expoagro 2010 que hoy ingresa en su recta final. La soja promete más de 50 millones de toneladas, el maíz casi 20 millones. La principal riqueza de la Argentina está a la vuelta de la esquina, aunque todavía hay que atraparla. Esta situación, que pone los pelos de punta a muchos, alegra a los fabricantes de maquinaria: muchos compran equipos en años lluviosos. Saben que tienen que hacerlos rendir en cuanto se seque algo la tierra.

Ayer ingresaron en la Expoagro mas de 40.000 personas y la mayor parte de ellas eran productores y técnicos deseosos de dar por terminado un ciclo de "mufa" que se inició dos años atrás, primero con el conflicto por las retenciones móviles y después con la gran sequía. Ahora que llovió y que el Gobierno no hostiga tanto al campo, se huele por aquí una gran ansiedad. Si fluye la cosecha, fluirá el dinero y volverá la normalidad.

"Esta Expoagro me recuerda a la de 2008, justo antes de que los Kirchner lanzaran las retenciones móviles", dijo un dirigente que acompañó hasta aquí a los principales referentes de la Mesa de Enlace. Luego buscó algo de madera para tocar y se apoyó sobre un poste de quebracho colorado.

Mauricio Macri, jefe de Gobierno porteño, también visitó la muestra y almorzó con los dirigentes de las entidades. Antes había fustigado duramente a los Kirchner y su visión del agro: "Aún no llegó una solución del conflicto por la incapacidad de quienes nos gobiernan. Tenemos un fórmula 1 pero no apretamos el acelerador. El campo es una enorme familia que va desde el peón al productor y el contratista. Trabajan con una generosidad que no ha sido característica de la Argentina". Elogios semejantes desparramaron también Ricardo López Murphy, Federico Pinedo y hasta el peronista Julio Bárbaro.

Un hijo dilecto de esa gran familia recibió ayer más abrazos y besos que cualquiera: Alfredo De Angeli. Recorrió Expoagro de arriba a abajo. Contó que sus hermanos verdaderos estaban en el enorme predio, exponiendo cierta maquinaria antigua.

En esta ciudad que emerge y desaparece en medio del campo, uno puede tropezar con algo sorprendente en cualquier momento. Un grupo de chicos, por ejemplo, confundió con un inflable para saltar a un llamativo "silotanque" de PVC fabricado por la cordobesa Rotor. Los tuvieron que echar, por temor a que lo rompieran. En realidad, esta curiosidad (que se embala en una pequeña caja) sirve para almacenar hasta 24.000 litros de agua o fertilizante.

"¿Y vos tenés piso?", pregunta el mismo chacarero del principio a otro de sus pares. Descubren que ni uno ni otro pudieron todavía comenzar a cosechar, pero se consuelan rápido: "Por lo menos tuvimos el día libre para venir a la Expoagro".

Fuente: Diario Clarin


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