Las imágenes satelitales: Una herramienta para mejorar el resultado económico de los campos alquilados.
¿Cuál es el objetivo de un arrendatario de campo?
Obtener el mayor beneficio posible del capital que invierta en el negocio.
¿Cómo puede lograrlo?
Conjugando, eficazmente, los factores de producción: tierra, trabajo y capital y al mismo tiempo, realizando una eficiente gestión.
Por esto, debe conocer los alcances y las limitaciones de cada uno de los factores de producción e integrarlos con acierto.
Debe conocerlos cuanti y cualitativamente. Necesita saber cuál es la superficie alquilada y cuál es su calidad. Es aquí donde las imágenes satelitales pueden ayudar.
Cuando alguien decide alquilar un campo, lo solicita a quienes disponen predios en alquiler y una vez que conoce dónde se encuentran, recurre a Google Earth, donde puede ubicarlos, obteniendo sus coordenadas geográficas exactas. Tiene así una visión integradora del campo y su zona. Con esto, las imágenes satelitales le dan su primera colaboración.
Si actúa con inteligencia, el segundo paso será conocer qué pasó a través de tiempo en el campo que alquilará. Esto le dará la base para sustentar su proyecto y lo hará sólido. Consultando con un especialista idóneo, un archivo de imágenes satelitales, conocerá la evolución o involución que tuvo el campo en cuestión, qué calidad de cobertura vegetal produjo, si se inundó y/o anegó, cuál fue su comportamiento en períodos secos, si se quemó, cuáles son los sectores más productivos y cuáles los más limitados, etc.
Esta información es valiosa para la toma de decisiones de si alquila o no el campo y si lo alquila, qué hará en el mismo.
Y…, si sigue actuando con inteligencia, el tercer paso será recurrir a expertos especialistas que trabajamos con conceptos estructurales y holísticos, ayudando a nuestros colegas de campo con la interpretación y análisis de las imágenes satelitales.
Mediante GIS (Geographic Information Systems), integramos: imágenes de diferentes satélites, fotos aéreas, planos del campo, cartas topográficas, información del SRTM (Shuttle Radar Topography Mission), mapas y cartas de suelos, precipitaciones, temperaturas, mapas hidrológicos, datos de aforos, etc. para definir sectores del campo que manifiesten comportamientos agro - ecológicos semejantes.
A estos sectores homogéneos se les da el nombre de Ambientes.
Aquí, hay que considerar que definir ambientes no es sólo trazar líneas entre distintos colores de una imagen. Para lograr una diferenciación correcta de ambientes con una base científica, es importante utilizar la información digital de las imágenes satelitales. Además, es absolutamente necesario ver imágenes de varios años y de diferentes momentos de los mismos (primavera, verano, otoño e invierno).
Quien haya realizado estas tareas, sin duda obtendrá un sólido cimiento para la programación, planificación y manejo de un campo por arrendar o ya arrendado.
Para cada ambiente, deberá obtener el mayor beneficio potencial.
Para esto habrá que ajustar: la elección de actividades, el tipo, dosis y aplicación de fertilizantes, la elección de variedades o híbridos, la definición de estructuras del cultivo, la ejecución del control de enfermedades y plagas, etc.
Hoy, los jóvenes que trabajan en el campo, deben comprender que es necesario integrar sus tareas con la de los especialistas, para aprovechar las enormes virtudes de la actual tecnología que permite generar información cada vez más compleja, con fundamento científico y eficiente.
Esto requiere responsabilidad y horas de estudio de los asesores.
Su interpretación y análisis facilitan el conocimiento de los campos desde una visión panorámica, integradora, estructuradora e histórica; esto nos ayuda a visualizar y comprender diferentes peculiaridades cuando recorremos el campo. Sin las imágenes satelitales y su interpretación, nos autolimitamos. Nadie puede memorizar detalles de lo ocurrido en cada sector del campo a lo largo del tiempo.